En los últimos años, hemos vivido un auténtico boom científico en la Fisioterapia. Se han publicado artículos en revistas internacionales y se han leído tesis doctorales que han ayudado a dar rigor a nuestra disciplina. En este asalto de nuestra profesión a la investigación, ellas han tenido mucho que ver. Las fisioterapeutas, bien desde la docencia o bien desde la clínica, han adquirido el compromiso de profundizar en el conocimiento, realizando investigaciones que han repercutido en la calidad de vida de l@s pacientes y en la formación de l@s estudiantes.

Así, citando sólo algunos ejemplos, podemos encontrar la tesis de Dña. Esther Monge Pereira, que analizó la actividad electroencefalográfica en sujetos con Ictus con el propósito de encontrar nuevas estrategias de rehabilitación. O el trabajo de Dña. Alicia Cuesta Gómez, la cual estudió en su tesis doctoral los efectos de la electroestimulación funcional en la función motora de la extremidad superior en sujetos con Ictus. Otro caso es el trabajo de Dña. María Carratalá Tejada, quien en su tesis doctoral evaluó los efectos de la Terapia de Locomoción Refleja en la marcha de sujetos con Esclerosis Múltiple, utilizando para ello, un sistema de análisis tridimensional del movimiento.

Todas ellas son solo un ejemplo de una extensa lista de investigadoras en Fisioterapia que demuestra que ellas están y que nuestra profesión crece con ellas.