Los cambios neuroplásticos en sujetos con amputación de la extremidad superior son bien conocidos. Si bien, el número de investigaciones sobre las adaptaciones que sufre el sistema nervioso central como consecuencia de una amputación de la extremidad inferior es más limitado.

Los sujetos con amputación de la extremidad inferior presentan un descenso en el grosor de la corteza en diferentes zonas como el área premotora y las áreas visuales. Además, presentan una disminución de la integridad de la materia blanca en las conexiones interhemisféricas (cuerpo calloso) y dentro de los hemisferios (tractos relacionados con la corteza promotora). Algunos de estos hallazgos, como el descenso de grosor en la corteza premotora y en las áreas visuales, han sido observados en sujetos que no presentaban dolor de miembro fantasma. Se trata de un aspecto relevante, pues la mayoría de los cambios neuroplásticos de las personas con amputación se han relacionado con la presencia de dolor del miembro fantasma, principalmente a nivel de la corteza motora primaria y somasensorial.

La disminución del grosor en la corteza premotora y en las áreas visuales motoras, unido a una disminución de la integridad de la materia blanca, podría conllevar a nivel funcional, una dificultad en los sujetos con amputación de la extremidad inferior para planificar los movimientos o coordinar los movimientos oculares en relación a las extremidades.

Podéis consultar las investigaciones en el siguiente enlace: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26587289