Esta entrada tiene el objetivo de describir el papel del cerebelo en el control del movimiento humano. A través de diversas lecturas, he tratado de sintetizar su función y de ilustrarla mediante la imagen que acompaña este contenido.

El cerebelo regula el control postural durante el movimiento voluntario y automático a través de sus proyecciones hacia la corteza cerebral y las estructuras del tronco del encéfalo.

El cerebelo regula los programas motores involucrados en la postura y el movimiento a nivel del tronco del encéfalo y de la médula espinal, mediante aferencias hacia los núcleos vestibulares (vías fastigio-vestibulares) y hacia la formación reticular (vías fastigio-reticulares e interpuesto-reticulares) y el núcleo rojo (vías interpuesto-rúbricas). Probablemente, las conexiones con los núcleos vestibulares y con la formación reticular propician un incremento del tono muscular extensor de forma bilateral. Es por ello que la patología del cerebelo, principalmente de la zona medial, genera hipotonía.

El cerebelo también está involucrado en la actualización del esquema corporal en la corteza parietal y en el ajuste de los programas motores en las áreas motoras suplementaria y premotora (adaptación motora y aprendizaje motor). El cerebelo, antes de iniciar cualquier movimiento, es informado de la orientación del cuerpo en el espacio a través del tracto corticopontocerebeloso, el cual se origina en una amplia zona de la corteza cerebral que abarca los lóbulos frontal, parietal, occipital y temporal. Esto le permite integrar una gran cantidad de información corporal, la cual utiliza, primero, para actualizar recíprocamente el esquema corporal cortical (contrasta la información recibida con las aferencias procedentes de los tractos espino-cerebelosos) y segundo, para incluir ajustes posturales predictivos en los programas motores de la corteza. Esta interacción entre corteza y cerebelo ocurre principalmente a través de la vía dentado-rubro-talámica (vía eferente procedente del núcleo dentado del neocerebelo).

Referencias

Takakusaki K. Functional neuroanatomy for posture and gait control. J Mov Disord 2017; 10(1):1-17

Mtui E, Gruener G, Dockery P. Fitzgerald. Neuroanatomía clínica y neurociencia. 7ª edición. Elsevier. 2017

Richard A, Van Hamme A, Drevelle X, Golmard JL, Meunier S, Welter ML. Contribution of the supplementary motor area and the cerebellum to the anticipatory postural adjustments and execution phases of human gait initiation. Neuroscience 2017; 358:181-9