Son varios los centros neuronales que se encargan de inhibir el tono muscular. A nivel del tronco del encéfalo, la neuronas colinérginas del núcleo pedúnculo-pontino (NPP), que funcionan de manera autónoma, estimulan grupos neuronales específicos de la formación reticular pontina y bulbar (FRP, FRB). Desde la formación reticular se origina el tracto inhibitorio reticuloespinal, el cual desciende hacia los circuitos espinales (centros generadores de patrones, CGP) con objeto de moderar o inhibir el tono muscular. Estos circuitos o conexiones, aunque funcionan de manera autónoma, tienen un control subcortical y cortical. Por ejemplo, otras estructuras como la región límbica, el cerebelo o la corteza motora suplementaria envían proyecciones hacia el tronco del encéfalo con objeto de estimular al tracto reticuloespinal inhibitorio.

En fisioterapia, a través de la correcta alineación de los segmentos corporales, la facilitación del movimiento voluntario con comandos cognitivos o  la estimulación de reacciones posturales automáticas, es posible fomentar la actividad o el funcionamiento de estas redes neuronales, encargadas de inhibir el tono.

Referencia

Takakusaki K. Functional Neuroanatomy for Posture and Gait Control. J Mov Disord. 2017;10(1):1-17.