En la actualidad, nos encontramos en una encrucijada respecto a la utilización de los métodos y procedimientos de fisioterapia neurológica.

Uno de los más empleados en el mundo occidental es el Concepto Bobath. Recientemente, diversas revisiones sistemáticas indican que este concepto terapéutico no es más efectivo que otros enfoques para la recuperación del sujeto con ictus (1,2). De hecho, la literatura indica que otros métodos como la Terapia de Movimiento Inducido por Restricción es más efectiva para la rehabilitación de la extremidad superior en el sujeto con ictus.

No obstante, es importante ser precavido con estos hallazgos. Hay que entender el tipo de población que incluyen los artículos, su nivel funcional, sus características clínicas y los protocolos de tratamiento llevados a cabo. Uno de los inconvenientes para demostrar la evidencia de un método reside en la dificultad de establecer protocolos de tratamiento homogéneos, en cuanto a las actividades y a la dosificación. Quizás esta sea uno de los hándicaps del Concepto Bobath para conseguir demostrar su efectividad. Al contrario, la Terapia de Movimiento Inducido por Restricción constituye un método bien protocolizado y estructurado, factores importantes en investigación.

La experiencia clínica muestra que los pacientes tratados según el Concepto Bobath mejoran. Y de hecho, hay artículos que manifiestan efectos positivos de las técnicas y actividades del Concepto Bobath en niños con Parálisis Cerebral (3) y en adultos con ictus (4). Por ejemplo, en niños con PC se ha puesto de manifiesto que la maniobra de rotación externa humeral mejora la actividad electromiográfica de los músculos extensores del tronco (3).

Imagen tomada de Grazziotin et al. (3)

En el caso de los adultos con ictus, Kılınç et al. (4), en 2016, observaron que, un protocolo de ejercicios de control de tronco, capacidad funcional, equilibrio y marcha conseguía mejores puntuaciones en el test Berg Balance Scale (equilibrio), en el Functional Reach Test (control postural) y en el test de marcha de 10 metros (velocidad).

Por tanto, el Concepto Bobath, según la literatura consigue efectos en los pacientes, pero no superiores a los evidenciados por otras intervenciones. Una de la posibles soluciones para corroborar las técnicas, actividades y maniobras de facilitación del Concepto Bobath sería diseñar protocolos de tratamiento más homogéneos en cuanto a las técnicas y a la dosificación, así como utilizar medidas de resultado objetivas, tales como la Electromiografía o los sistemas de análisis instrumental del movimiento, que pueden reflejar los cambios que producen estas actividades a nivel del control muscular y del control motor.

Como clínicos, es necesario realizar una lectura crítica de la evidencia científica que nos haga entender en qué situación se encuentra, respecto a otros procedimiento, las técnicas que aplicamos. Esto nos va a ayudar a poner los pies en la tierra y a plantearnos posibles opciones para objetivar la mejora que, a nivel empírico, nuestros pacientes están manifestando.

1. Díaz-Arribas MJ, Martín-Casas P, Cano-de-la-Cuerda R, Plaza-Manzano G. Effectiveness of the Bobath concept in the treatment of stroke: a systematic review. Disabil Rehabil. 2019 Apr 24:1-14. doi: 10.1080/09638288.2019.1590865

2. Hatem SM, Saussez G, Della Faille M, Prist V, Zhang X, Dispa D, Bleyenheuft Y. Rehabilitation of Motor Function after Stroke: A Multiple Systematic Review Focused on Techniques to Stimulate Upper Extremity Recovery. Front Hum Neurosci. 2016 Sep 13;10:442. doi: 10.3389/fnhum.2016.00442

3. Grazziotin Dos Santos C, Pagnussat AS, Simon AS, Py R, Pinho AS, Wagner MB. Humeral external rotation handling by using the Bobath concept approach affects trunk extensor muscles electromyography in children with cerebral palsy. Res Dev Disabil. 2015 Jan;36C:134-141. doi: 10.1016/j.ridd.2014.09.013

4. Kılınç M, Avcu F, Onursal O, Ayvat E, Savcun Demirci C, Aksu Yildirim S. The effects of Bobathbased trunk exercises on trunk control, functional capacity, balance, and gait: a pilot randomized controlled trial.Top Stroke Rehabil. 2016 Feb;23(1):50-8. doi: 10.1179/1945511915Y.0000000011