Se trata de un foramen en la base del cráneo que se ubica entre el hueso occipital y el hueso temporal (porción petrosa). A través de este emergen la vena yugular interna y los nervios glosofaríngeo (IX par), espinal (XI par) y neumogástrico (X par). Por tanto, de este foramen surgen estructuras con una importante responsabilidad funcional.

Revisando la literatura podemos comprobar que no existen artículos, en nuestro conocimiento, que aborden el tratamiento del estrechamiento o cierre parcial del agujero rasgado posterior desde el punto de vista de la fisioterapia. Si bien, en la práctica clínica, existen pacientes que cursan con una sintomatología relacionada con el estrechamiento de este foramen, como dolor y disfunción de los músculos trapecio y ECOM, cuya inervación depende del nervio espinal. En estos casos, el tratamiento de fisioterapia se orienta a relajar los músculos suboccipitales y movilizar las suturas del cráneo, principalmente, la sutura occipitomastoidea, con objeto de revertir el cierre del foramen.

El quid de la cuestión es que esta propuesta terapéutica se basa en la opinión de expertos, por lo que se precisa de un proceso de investigación que profundice en el conocimiento de la disfunción del agujero rasgado posterior y su abordaje con técnicas manuales.