Los desórdenes vestibulares periféricos que son susceptibles de ser tratados por un fisioterapeuta son:

– Neuritis vestibular

Síndrome de Ménière

– Vértigo paroxístico benigno

Pérdida vestibular bilateral

Estos síndrome se caracterizan principalmente por la presencia de vértigos, mareos y naúsea, que se manifiestan con los movimientos de la cabeza. Asimismo, la alteración del reflejo vestíbulo-ocular constituye una manifestación común, así como la aparición de movimientos de sacudida del ojo (nistagmo).

El reflejo vestíbulo-ocular puede explorarse mediante el Test de Halmagyi, que consiste en indicar al paciente que mantenga la mirada fija a un objetivo frontal (la nariz del evaluador) mientras se realizan movimientos lentos de rotación con la cabeza. El test se realiza llevando a cabo un movimiento rápido de rotación hacia la línea media. El test es positivo si se observa un movimiento lateral o sacudida del ojo.

Otro test que se utiliza, es el Test de Dix-Hallpike. Este consiste en tumbar al paciente desde sedestación con una rotación de cabeza de 45 grados. El movimiento es rápido y se añade una extensión cervical de 30 grados. El test es positivo si se observan sacudidas (nistagmo) en los ojos, las cuales pueden ser de tipo torsional, vertical u horizontal.

Existen diversas modalidades para tratar estas entidades benignas, entre ellas: la reeducación del equilibrio en diferentes entornos y superficies, el trabajo de la marcha con movimientos de rotación de la cabeza sobre distintas superficies y modificando el contexto, entornos de realidad virtual y ejercicios de deslizamiento retiniano (VORx1), que consisten en realizar movimientos oculares en distintas direcciones (hacia arriba, hacia abajo, hacia la derecha, hacia la izquierda, oblicuos) en distintas posturas, durante la marcha, con diferentes objetos o modificando las distancias de los objetivos que son tomados como referencia. Este vídeo puede ayudarte a entenderlos.

Referencias

Whitney SL, Alghwiri A, Alghadir A. Physical therapy for persons with vestibular disorders. Curr Opin Neurol. 2015 Feb;28(1):61-8