Se trata de una pequeña estructura localizada en el mesencéfalo con conexiones con la corteza y con el cerebelo, principalmente. Tiene una gran importancia en el control motor de los mamíferos, sin embargo, en humanos su función queda supeditada a la acción de la corteza.

El núcleo rojo tiene una organización somatotópica, por lo tanto, existe reciprocidad entre la musculatura del cuerpo y la propia estructura del núcleo. Esto implica que puede estimular de forma específica a los músculos del aparato locomotor y lo hace a través de la vía rubroespinal.

Esta vía acompaña a la vía corticoespinal (que se origina en la corteza), siendo incluso más rápida que esta en la transmisión de las señales. Su función es estimular los músculos flexores de la extremidades superiores, principalmente del hombro y del codo, es decir, los grandes músculos flexores. La acción sobre los músculos más pequeños, los que generan la motricidad fina, dependen de la corteza. Por tanto, el núcleo rojo ayuda a la corteza a estimular los movimientos grandes de las extremidades superiores. Sobre el cerebelo, el núcleo rojo participa en la regulación de los movimientos rápidos de la extremidades superiores, facilitando patrones coordinados.

La existencia de esta estructura en humanos explica que, ante una lesión cortical, como sucede en el ictus, los movimientos más gruesos de las extremidades superiores se mantengan debido a que el núcleo rojo mantiene su funcionalidad. Por supuesto, una vez que la lesión cortical se estabiliza y se ponen en marcha los mecanismos neuroplásticos espontáneos y forzados (los que dependen de la rehabilitación), la regulación sobre el núcleo rojo puede mejorar y con ello, el control grueso de los movimientos al tiempo que se recuperan los movimientos finos por la implicación de la corteza.

El conocimiento de las estructuras neuroanatómicas y su función da sentido a la sintomatología que encontramos tras una lesión neurológica y explica los avances que suceden tras las intervenciones de fisioterapia.

Una lectura muy recomendada para iniciarnos en Neurociencia es:

Fleten DL, Summo Maida M. Netter. Cuaderno de Neurociencia para colorear. Elsevier. 2019