Las asas motoras de los ganglios basales son conexiones sinápticas entre los núcleos de la base, la corteza motora y el tálamo (núcleo ventrolateral). Estas conexiones son reguladas por la vía nigroestriada que procede de la sustancia negra (pars compacta).

De forma resumida, estas son las características de las vías:

  • Son dos: directa (5 conexiones) e indirecta (7 conexiones)
  • Las conexiones se realizan entre la corteza motora primaria, el núcleo estriado, el globo pálido externo e interno, el núcleo subtalámico, el tálamo y corteza motora suplementaria.
Asas motoras directa e indirecta

Las vía dopaminárgica de la sustancia negra (mediada por el neurotransmisor dopamina) actúa sobre ambas asas. Su función es muy interesante porque:

1) Excita la vía directa que estimula de forma selectiva la corteza motora suplementaria para que se activen los músculos deseados durante un movimiento.

2) Inhibe la vía indirecta que evita que los músculos que no participan en un movimiento se activen.

¿Qué pasa en caso de lesión de estas estructuras?

El equlibrio entre ambas vías se afecta, como sucede en los parkinsonismos o en los síndromes hipercinéticos. Una disminución de la activación de la vía directa y de la inhibición de vía indirecta provoca bradicinesia y dificultad para iniciar el movimiento. La afectación de la vía indirecta se relaciona con los trastornos hipercinéticos (distonías, coreas, temblores, etc.).

Estas vías con fundamentales para un control preciso del movimiento, sin gestos asociados, con planificación y anticipación. La Neurofisiología nos ayuda a entender los trastornos a los que nos enfrentamos y da sentido al tratamiento de fisioterapia.